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Hace pocas semanas y después de muchos años pude volver a Galápagos. Cuando se va nunca se sabe muy bien qué esperar, pero las islas siempre terminan sorprendiendo y enamorando. Cada playa que se visita, cada animal que se ve y cada oportunidad de meterse al mar es una experiencia que se queda marcada en la piel y en la memoria.

Las islas son un regalo natural y estar ahí es una oportunidad que puede poner en perspectiva la naturaleza de uno mismo. Es cautivante recorrer sus calles, sentir cómo la vida de isla va a otro ritmo y con otras prioridades. En varios sectores es común encontrar varios locales de souvenirs; muchos de ellos similares a los que se encuentran en continente; pero entre ellos hay uno que salta a la vista.

Una tienda de dos pisos hecha de concreto, metal y madera; con una bandera metálica de un tiburón y un letrero con las palabras Darwing + Wolf. Por fuera llama mucho la atención y genera la suficiente curiosidad para entrar.

Una vez ahí me encontré con José, un biólogo marino y uno de los cinco miembros de esta marca. Aproveché la oportunidad y pude comprender la razón detrás de esta propuesta de ropa que más allá de tener muy buena calidad con productos hechos principalmente de fibras y tintes naturales, tiene fines de conciencia social y natural.

Su objetivo puntual es poder generar capital para aportar con proyectos socio-ambientales para el manejo y la conservación de las islas. De ahí nace su compromiso por trabajar con insumos naturales así como generar mensajes de conciencia a través de sus colecciones.

La primera salió a la venta en febrero del 2017 inspirada en la naturaleza y actividades náuticas de las islas, mientras que la segunda saldrá a la venta en febrero del 2018 con la colección SAVE THE SHARKS, inspirada en las especies, conservación y rol ecológico de los tiburones que habitan las islas.

Cuando José menciona que Darwing + Wolf fue creada para “despertar la conciencia ecológica en el cuidado del planeta” es una manera de evidenciar que la moda aunque esté hecha de camisetas, rompe vientos, sombreros, bolsos o maletas… no solo está hecha para cubrir estéticas o tendencias. También es un medio para crear algo más, para reconocer y conocer nuestro impacto personal en el mundo; con la capacidad de conjugarse con su entrono para nuevamente poner en perspectiva nuestra naturaleza personal.