Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.

A Majo la conocí por una entrevista que le hice hace más de tres años, en ese momento recuerdo lo mucho que me emocionó ver cada detalle que tenía en su habitación. Cada cosita tenía su lugar y una razón guardada en ella.

A Feli también lo conocí por una entrevista. Con él caminamos por varios lugares conversamos sobre su libro, visitamos su muestra en el Fondo de Cultura y su estudio en la Floresta. Es impresionante la cantidad de proyectos que tiene, con él se puede conversar por horas viendo fotografías, renders y dejándose llevar por el conpromiso que le pone a cada uno de ellos.

La última vez que entré a su departamento no pude evitar recordar estos encuentros, sentir cómo ha pasado el tiempo y ver la belleza de hogar que han creado juntos. Es inevitable querer tomar fotografías de cada detalle, incluyendo los momentos  en que sus zapatos de Nike sportswear se suman a ser parte de ese mundo colorido que han creado.

 

Ellos llevan casi tres años juntos, se conocieron un poco después de mi primera visita a Majo. Desde entonces han vivido en el sector de San Juan (en el centro de Quito), en la calle Humboldt y ahora en la Floresta. Para Feli, después de haber viajado por doce años es refrescante sentarse en un sillón, coger un libro y sentirse en casa; mientras que para Majo su sueño de tener su hogar y poder cuidar de cada detallito se ha hecho realidad.

 

 

Entrar aquí es una especie de isla urbana. Desde que te adentras los colores de cada espacio contagian de vida mientras las plantitas acobijan de verde todo el lugar; cada una tiene su nombre, Oliva, Flanders, Mamadame Sosiego, Ave María… Todas ellas reciben el constante afecto de Feli y Majo. El mismo cariño se siente en todos esos objetos de diseñadoras ecuatorianas que tienen en cada espacio. “Casi todas son artesanas mujeres, creo que es una cuestión empática eso de hacer las cosas con tan bonitas… yo las amo”; dice Majo mientras a Feli literalmente le brillan los ojos mientras ella habla.

 

Aquí se siente un verdadero amor por las cosas hechas con dedicación y cariño. Por eso no sorprende ver a Majo llevando una prenda de @mundoestudiopop o las macetas de Isadora Soroche/ @isadora_soroche (link), otras de Terra Verde/ @terraverdemacetas, un telar de Khipucuna/ @khipucuna , una ilustración de la Suerte/ @l_a_s_u_e_r_te (link) o un retrato familiar hecho por Carmen Lu/ @kurikitakati en donde la felicidad de Majo y Feli con su Humita es radiante.

 

“La Humita es un regalo que nos dio la vida” dice Feli, mientras piensan que está resentida por un viaje que hicieron sin ella. La Humita es uno de los perros más tranquilos y dulces que he podido conocer. También es uno de los personajes más queridos del barrio de la Floresta. “Todos los días al levantarme y antes de acostarme –dice Majo- tengo una sesión de mimos con la Humita” ella es una de las fuentes más grandes de cariño en este hogar en el que ya abunda el amor, las sonrisas y la vida de colores.

Y este es mi retrato de ellos,

NOTA:

Para conocer más de Majo y Feli los pueden seguir en sus redes como @lunalunares y @felipeescudero. Ahí podrán ver los nuevos proyectos de Majo haciendo branding para un nuevo Gin artesanal, restaurantes, juguetes ecológicos y la imagen del nuevo festival de la 3ra llamada. Además las obras de Feli con un nuevo de espacio de eventos en Pifo, una nueva casa en Arrayanes y una Torre Corporativa. Todos y cada uno de ellos son increíbles.